El nombre japonés «oniokoze» («oni» significa «diablo») proviene de su fea apariencia, semejante a la de un demonio. A pesar de su aspecto poco apetitoso, su carne blanca y translúcida supera todas las expectativas, ya que, una vez en la boca, ofrece un sabor rico y un dulzor suave.
* El género Inimicus solo cuenta con diez especies en todo el mundo y no está presente ni en el Mediterráneo ni en el Atlántico Norte. Por eso hemos decidido adoptar el nombre japonés «Oniokoze» en lugar de recurrir a una traducción literal o libre.
Setonaikai Kyushu
Verano